La mayor parte de los países latinoamericanos han optado por la descentralización como una alternativa para mejorar los niveles de eficacia, eficiencia y legitimidad en la administración pública. Estos cambios han determinado modificaciones en la estructura del Estado, marcado cambios fundamentales en el funcionamiento del aparato gubernamental y las formas de interacción entre sus diferentes instancias. En Bolivia, el proceso de descentralización, indisolublemente asociado a la municipalización, enfrenta la necesidad de importantes ajustes, principalmente en lo relacionado con los niveles intermedios de gobierno que, como articuladores de las políticas públicas locales y nacionales, han demostrado notables debilidades.

El Instituto Nacional de la Mujer y los Institutos de las diferentes entidades federativas en México fueron creados en el 2001 para promover la equidad de género y combatir la discriminación de las mujeres en los ámbitos públicos. El documento reflexiona bajo los enfoques de gobernancia y etnografía institucional, sobre cómo estos discursos globales sobre la equidad de género atraviesan diversas dimensiones (mundiales, nacionales, regionales y locales), hasta el punto de convertirse en mecanismos institucionales (políticas y programas públicos) para encaminar las demandas de las mujeres. A partir de la experiencia del Instituto Mexiquense de la Mujer (Estado de México), se observa la ejecución de estos mecanismos, y se propone incorporarlos al proceso de la economía política feminista, considerada ésta como la promoción del cambio social.

Los planes que se han establecido en América latina, lejos de intentar erradicar el narcotráfico, tienen dos objetivos claros: crear las condiciones propicias para privatizar los recursos públicos que tengan que ver con el agua, la energía y corredores biológicos; incrementar el paramilitarismo para custodiar las futuras inversiones y crear programas de limpieza social para eliminar la posibilidad de protestas en la región.

Estudios recientes han negado la relación de causalidad entre las condiciones objetivas y la violencia en Colombia. Este artículo critica la forma como se ha llegado a estas conclusiones y discute algunas hipótesis que vinculan la cultura y las causas objetivas con la violencia. Concluye con una discusión sobre la interpretación de la relación entre causas estructurales y el conflicto armado interno.

El presente ensayo se ocupa del estudio de los elementos esenciales del derecho a la integridad personal, desde la evolución histórica y normativa de su reconocimiento, así como del análisis crítico respecto de las más graves manifestaciones de su violación, tales como la tortura y la desaparición forzada de personas. El escrito está centrado no sólo en la fundamentación jurídica del tema, desde la perspectiva del Derecho Internacional de los Derechos Humanos (DIDH), sino que comprende el análisis político de la realidad colombiana en esta materia, en el contexto de una concepción democrática de los derechos humanos, sin negar que el problema pueda ser abordado y discutido desde otras perspectivas.

El artículo destaca, desde los hallazgos de la investigación para la paz, los significados y alcances propios que comunidades indígenas, negras y campesinas, han dado a la paz y la no violencia en Colombia. Estas comunidades, no conocían la propuesta pacifista de Gandhi, Matin Luther King o Mandela, y sin embargo, desde sus necesidades y procesos propios, han generado, apropiado y jalonado, en forma perfectible, iniciativas de paz desde la base, en las que la paz ha sido concebida como defensa de la vida, resistencia civil al conflicto armado, protección de la autonomía y autodeterminación de las comunidades frente a los actores armados, participación política, desarrollo desde las bases, profundización de la democracia y defensa de la cultura, entre otras. En igual forma, estas comunidades han demostrado que Colombia también es escenario de paz y que esta no sólo se construye desde el Estado y los actores armados, sino desde las bases, que se organizan sin recurrir a las armas, en escenarios locales, para darle significados propios.

El presente análisis plantea cómo la política informativa empleada por el Estado colombiano frente al conflicto armado interno va en contra de los elementos básicos de la “doctrina informativa internacional” empleada en las principales guerras de los últimos 20 años. Esa postura de ‘contravía informativa’ en ocasiones favorece a los periodistas y a la información pero en otras les es negativa. Sin embargo, por momentos el Estado pretende acomodar sus actuales prácticas de manejo de la información de orden público a los postulados usados en las confrontaciones internacionales de mayor impacto mediático.

En el presente artículo se expone la relación entre Paz y Nación a partir de un recuento de las mismas en relación a su origen. Además, se plantea la paz en relación a la confrontación armada interna; la violencia como elemento principal en el actual conflicto social, y como proceso, desde la teoría política de la no violencia.Finalmente, busca exponer un planteamiento pedagógico práctico y aceptable socialmente, frente a la actual situación, en que se pretende buscar una solución a aquellos hechos que en sus diferentes formas contribuyen al conflicto.

El artículo se centra en la política social del actual sexenio foxista, la cual se ha definido como incluyente y equitativa dentro del marco de un gobierno autodenominado del cambio, no sólo por lo que se refiere a la alternancia política del poder, sino porque además pretende ser un gobierno con una visión más amplia del desarrollo; lo que se traduce en “nuevas” estrategias para alcanzar la democracia, la equidad, la justicia social y el bienestar general de la población. El objetivo es analizar las posibilidades y limitaciones de un verdadero cambio que contribuya a mejorar la calidad de vida de la población en su sentido más amplio, pues los retos son cada vez mayores dado el incremento en los niveles de pobreza, el creciente desempleo y la constante violación a los derechos humanos.

Televisión y política mediática en México

Eduardo Andrés Sandoval Forero

En México los medios de información y desinformación se han convertido en el centro de la dinámica de la política nacional. La visibilidad mediática de los candidatos, convertidos en ídolos por excesos de imagen y efectos espectaculares, es una nueva forma de poder, que debilita cualquier construcción de cultura política democrática. En el presente artículo se pretende analizar las nuevas dinámicas que los partidos políticos, el gobierno y los candidatos ejercen a través de la TV, generando nuevas formas del quehacer de la cultura política.

El concepto de cultura política si bien nace como tal en los años sesenta, su contenido ha venido variando desde entonces en muy diversos grados, generando un arduo y a veces infructuoso debate entre politólogos, sociólogos y hasta antropólogos. El propósito de este ensayo es incursionar en el debate desde dos perspectivas teóricas aparentemente opuestas: la sociología interpretativa, que busca entender los significados y códigos de la acción social, y los más recientes aportes de la política comparada que buscan explicar el cambio de valores y actitudes políticas en las sociedades actuales.

Violencia y elecciones en Santander (Colombia)

Lya Fernández de Mantilla, Armando Aguilera Torrado
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