Este artículo tiene como propósito patentizar que la administración pública, como otras ciencias sociales, se ha planteado desde su origen los elevados problemas epistemológicos relativos a su condición disciplinaria. Y que su estatuto científico, desde entonces, ha vivido con las mismas objeciones que padecen las disciplinas hermanas. Ciertamente árido, el problema
epistemológico no le ha sido ajeno, de modo que la administración pública no es suelo yermo en ese temario tratado dentro de sus páginas.
El propósito de este artículo es describir el origen y desarrollo histórico del estudio de la administración pública en México, a partir de tratados teóricos y de temas relacionados con la disciplina, desde los siglos XIX y XX hasta los inicios de la presente centuria. Dentro de este desarrollo teórico destacan diversos estudiosos que contribuyeron con sus obras a la formación y
evolución de la administración pública como campo de estudio. Se trata de una línea de investigación poco explorada y que requiere de la atención de los cultivadores de la disciplina, para conocer sus raíces históricas, la trayectoria de sus principales autores y las aportaciones vertidas al campo de conocimiento.
Analizar las tendencias contemporáneas de la administración pública con base en los procesos de cambio generados en la sociedad y el Estado, los cuales son influidos por factores que impulsan a la globalidad, las reformas institucionales, el rediseño de los sistemas de gestión, la
importancia de fortalecer las capacidades directivas y el imperativo de valorar a la democratización como un medio que permite a las instituciones administrativas abordar nuevos y viejos problemas más allá de planteamientos mercantiles y gerenciales. Esto se puede hacer dado que las realidades que enfrenta se caracterizan por el comportamiento cada vez más activo de los espacios públicos, las relaciones de corresponsabilidad y la estructuración de ap ti tudes que demandan mejores respuestas de gobierno para atender, ordenar y solucionar exigencias cuyo origen está en la pluralidad y diversidad de la sociedad civil, entendida como un sistema de convivencia y cooperación que propone como objetivo, y con el auxilio de la autoridad pública, la superación de restricciones para desarrollar condiciones de realización individual y colectiva.

Sociedad civil y capital social

José Fernández Santillán

Este documento aborda el tema de la democracia desde una perspectiva opuesta al llamado neoinstitucionalismo; es decir, se orienta a analizar los procesos de democratización desde la base de la sociedad civil y, en especial, desde lo que se conoce como el capital social. Desde mediados de la década de 1980, el tema de la democracia desde la perspectiva de la sociedad civil fue cobrando cada vez mayor relevancia. Esta tendencia se vio reforzada por la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, cuando se dijo que el factor fundamental de la liberación de los
países del Este europeo fue, precisamente, la sociedad civil. Lo que aquí se hace es abordar el tema desde una perspectiva teórica que toca lo mismo a los clásicos del pensamiento político como Hegel, Tocqueville, Marx y Gramsci, que a autores contemporáneos como Jean Cohen, Andrew Arato, Marc Warren y Axel Honneth. Respecto al tema del capital social se aborda particularmente el pensamiento de Robert D. Putnam, quien sostiene que la base de la democracia y el desarrollo económico es el fortalecimiento de las redes de confianza en la sociedad civil. Este ensayo es crítico tanto del mencionado neoinstitucionalismo como del comunitarismo y del patrimonialismo.

En este documento se busca avanzar en una reflexión sobre las limitaciones y requerimientos de una política y un diseño organizacional e institucional que enfrente exitosamente los dilemas del control de los conflictos de interés, sobre todo enfocándose al caso de México. No será solamente con convencimiento moral o ético que este tipo de conflictos
podrán ser afrontados en la práctica. Esto se debe a que los conflictos y los intereses son afectados por definiciones valorativas, lo cual implica que nunca se podrá definir con total precisión, en cualquier circunstancia, una clara frontera entre intereses “correctos” e “incorrectos”. Mucho menos podrá existir en la práctica un mecanismo o instrumento infalible para “medir” o conocer a ciencia cierta si un actor buscó específicamente y con dolo actuar en contra de los intereses generales. Las preguntas que nos guían son: ¿Cómo se logra organizacionalmente la medición de los conflictos y de los intereses? ¿Bajo qué reglas? ¿Qué organismo es el encargado de vigilar al respecto, qué capacidades tiene y a quién rinde cuentas? Utilizaremos estas preguntas como guía para realizar una primera comparación entre las regulaciones de Canadá, EUA y México. La
comparación se hizo básicamente a través de fuentes documentales formales, sus reglas, leyes y regulaciones.
Ante el limitado desarrollo de la cultura evaluativa en la administración pública mexicana durante el siglo pasado, y los pocos trabajos publicados para analizar dicha situación, el presente artículo examina la evolución reciente de los procesos de evaluación externa de los programas de desarrollo social, para valorar su contribución a la institucionalización de la
mencionada cultura. El trabajo concluye que, a la fecha, ha habido importantes avances en el marco normativo de las evaluaciones; sin embargo, en el resto de los aspectos revisados sólo se perciben mejoras menores, subsistiendo los problemas de fondo detectados al inicio del proceso.
Este artículo constituye un avance en la investigación que se efectúa sobre la administración pública en las entidades federativas en México. A través de una exhaustiva revisión documental y de entrevistas a funcionarios responsables de las oficinas de modernización y control de la administración pública, se identificaron los elementos normativos, organizacionales y de planeación que se relacionan con las acciones de la Nueva Gerencia Pública (NGP). La finalidad de esto es proponer un índice que mida la intensidad con que los gobiernos lo cales han asimilado de forma práctica las propuestas de esta técnica gerencial. El documento contrasta el índice propuesto con los indicadores de desarrollo humano, con el fin de asociar los efectos de las
innovaciones y mejoras administrativas en la calidad de vida de la sociedad.

La administración pública en los estados y reflexiones sobre el federalismo

Juan Miguel Morales y Gómez, Julián Salazar Me dina
El federalismo en México, desde su concepción orig i nal en la Constitución de 1824, ha venido transformándose y adecuándose a las nuevas exigencias de estados y municipios para pasar de una centralización a una descentralización, con la finalidad de transferir más facultades y atribuciones del gobierno central hacia otros órdenes gubernamentales. A la par, han surgido organizaciones como la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) para el caso de los estados, y asociaciones como la Conferencia Nacional de Municipios de México (Conamm) para los municipios, como un contrapeso real para el fortalecimiento del federalismo. A continuación analizaremos algunos aspectos de la descentralización que están contribuyendo a dicho fortalecimiento en México.
Los procesos de apertura, democratización, descentralización y reforma estructural dentro de los países, aunado al fenómeno de la globalización, han generado un incremento en la interacción internacional dando lugar a un fenómeno en el que las unidades subnacionales (estados y municipios en el caso de México) han adquirido participación propia en el ámbito internacional
con sus similares de otros países, al construir nuevos escenarios para el desarrollo nacional y local.
“El gobierno de lo público”, que busca recuperar el carácter intrínsecamente público de la sociedad a través del espacio de vinculación pública entre ciudadanos y gobierno que el autor rescata de la articulación de las tradiciones del republicanismo y del buen gobierno con el desarrollo contemporáneo de algunos referentes como “ampliación de los espacios públicos” y “ciudadanía”. Desde esta perspectiva, el autor ensaya algunas de las diversas problemáticas que se encuentran alrededor de sus consideraciones en el marco de los retos que la consolidación y
fortalecimiento de la democracia suponen en tiempos de globalidad, apuntando algunas reflexiones sobre México, y del impacto que ello tiene en la discusión sobre lo público como uno de los objetos de estudio de la administración pública que es necesario abrir a debate.
Los municipios tienen una responsabilidad directa, inmediata e ineludible hacia el medio ambiente que hasta hace pocos años no reconocían como primordial sino como una función secundaria. Hoy es más que una obligación jurídica, es un compromiso social del nivel de gobierno más cercano a la sociedad. Este trabajo reflexiona en torno a las responsabilidades que la Constitución política impone de manera exclusiva a los municipios y que por su naturaleza tienen efectos directos en el medio ambiente. Se alude aquí a los servicios de agua potable, drenaje, saneamiento, tratamiento de aguas residuales, disposición de residuos sólidos, rastros, panteones y mercados. Ahora son los desafíos ambientales de la autoridad municipal, por lo que deben ser también sus prioridades. Si esos servicios no se atienden oportuna y técnicamente la población sufrirá, se deteriorará gravemente el medio ambiente y disminuirá la calidad de la vida de la comunidad.
Este ensayo tiene el propósito de explicar parte de la trayectoria del campo de estudio de la administración pública, pero sobre todo de establecer algunas de sus tendencias y hacia dónde se dirige. En el desarrollo del ensayo se encuentra entremezclada una serie de temas que relacionan a la administración pública como campo de estudio, como actividad de enseñanza, como investigación y como práctica profesional. El documento está dividido en los siguientes apartados: 1. Los cambios y las trasformaciones de la administración pública y su impacto en el campo de
estudio; 2. La transformación de la división de lo público y lo privado y su impacto en el campo de estudio; 3. ¿Hacia dónde se dirige el campo de estudio y cuáles son sus tendencias?; 4. ¿Cuál es la experiencia en México?, y 5. Conclusiones.

El presente trabajo muestra algunas de las discusiones recientes acerca de la noción básica de la representación política como un mecanismo restrictivo de la acción política y social, que limita la presencia ciudadana y, a su vez, determina el comportamiento de los ciudadanos en la
esfera pública. Este argumento se basa en la necesidad de entender que la nueva era política requiere de implementar procesos en los cuales las mayorías involucren mecanismos democráticos de vigilancia. Instrumentar estos elementos favorece la rendición de cuentas en sus dos sentidos,
horizontal y vertical, y que junto con la responsiveness como el rol del deber de la sociedad conforman la participación democrática. Pensar en innovar los mecanismos de la account ability social en el ámbito político-público tiene la finalidad de no sólo construir gobiernos mayoritarios que en la práctica sufran de déficit de legitimidad, debido a que los procesos sociales no puedan generar consensos adecuados. Como tesis primordial se debe considerar que los derechos políticos ya no son suficientes para que se impulsen consensos desde el ámbito participativo-electoral, por ello como alternativa debe pensarse en otro tipo de derechos que vinculen acciones ciudadanas más allá de la esfera de la democracia formal.

En México, desde la lucha por su independencia, se han promovido reformas y mejoras administrativas. Tampoco se ha avanzado en revertir la pobreza ni la inequidad social. Con tal finalidad, desde el siglo XIX se han intentado sucesivos programas de Reforma Administrativa, Cambio Estructural, Modernización del Estado, Modernización de la Administración, Innovación y Calidad Gubernamental, Agenda Presidencial de Buen Gobierno y Mejora de la Gestión Pública, sin resultados satisfactorios. No se ha avanzado en revertir la pobreza, la inequidad y la marginación social. México es un país con dos mundos desiguales: el de los ricos y el de los pobres. Los indicadores de gobernanza para 2008 muestran que estamos muy por debajo de los países del TLC, la OCDE y algunos de América Latina. En el reciente informe del Índice de Percepción de Corrupción 2008 salimos reprobados con una calificación de 3.6 en una
escala de 0 a 10. Como se ha señalado “otras naciones están haciendo un mejor trabajo y avanzan más rápido que México”, obstaculizado por grupos de interés, falta de acuerdos y otros factores políticos, la simulación y la necesidad de sustituir la imitación de modelos neogerenciales por la propia innovación. En países como México el combate a la pobreza y la reforma administrativa son mucho más que una reforma técnica o administrativa, implican transformar los marcos
políticos del Estado como dominio de clase, y pasar de la imitación a la innovación. Requieren de ética política y de buen gobierno para el interés colectivo general.